Salmos 119

16

Salmos 119

Versículo 1. ALEPH. BIENAVENTURADOS los perfectos de camino; los que andan en la ley de Jehová.

Versículo 2. Bienaventurados los que guardan sus testimonios, y con todo el corazón le buscan:

Versículo 3. Pues no hacen iniquidad los que andan en sus caminos.

Versículo 4. Tú encargaste que sean muy guardados tus mandamientos.

Versículo 5. ¡Ojalá fuesen ordenados mis caminos á observar tus estatutos!

Versículo 6. Entonces no sería yo avergonzado, cuando atendiese á todos tus mandamientos.

Versículo 7. Te alabaré con rectitud de corazón, cuando aprendiere los juicios de tu justicia.

Versículo 8. Tus estatutos guardaré: no me dejes enteramente.

Versículo 9. BETH ¿Con qué limpiará el joven su camino? Con guardar tu palabra.

Versículo 10. Con todo mi corazón te he buscado: no me dejes divagar de tus mandamientos.

Versículo 11. En mi corazón he guardado tus dichos, para no pecar contra ti.

Versículo 12. Bendito tú, oh Jehová: enséñame tus estatutos.

Versículo 13. Con mis labios he contado todos los juicios de tu boca.

Versículo 14. Heme gozado en el camino de tus testimonios, como sobre toda riqueza.

Versículo 15. En tus mandamientos meditaré, consideraré tus caminos.

Versículo 16. Recrearéme en tus estatutos: no me olvidaré de tus palabras.

Versículo 17. GIMEL. Haz bien á tu siervo; que viva y guarde tu palabra.

Versículo 18. Abre mis ojos, y miraré las maravillas de tu ley.

Versículo 19. Advenedizo soy yo en la tierra: no encubras de mí tus mandamientos.

Versículo 20. Quebrantada está mi alma de desear tus juicios en todo tiempo.

Versículo 21. Destruiste á los soberbios malditos, que se desvían de tus mandamientos.

Versículo 22. Aparta de mí oprobio y menosprecio; porque tus testimonios he guardado.

Versículo 23. Príncipes también se sentaron y hablaron contra mí: mas tu siervo meditaba en tus estatutos.

Versículo 24. Pues tus testimonios son mis deleites, y mis consejeros.

Versículo 25. DALETH. Pegóse al polvo mi alma: vivifícame según tu palabra.

Versículo 26. Mis caminos te conté, y me has respondido: enséñame tus estatutos.

Versículo 27. Hazme entender el camino de tus mandamientos, y hablaré de tus maravillas.

Versículo 28. Deshácese mi alma de ansiedad: corrobórame según tu palabra.

Versículo 29. Aparta de mí camino de mentira; y hazme la gracia de tu ley.

Versículo 30. Escogí el camino de la verdad; he puesto tus juicios delante de mí.

Versículo 31. Allegádome he á tus testimonios; oh Jehová, no me avergüences.

Versículo 32. Por el camino de tus mandamientos correré, cuando ensanchares mi corazón.

Versículo 33. HE. Enséñame, oh Jehová, el camino de tus estatutos, y guardarélo hasta el fin.

Versículo 34. Dame entendimiento, y guardaré tu ley; y la observaré de todo corazón.

Versículo 35. Guíame por la senda de tus mandamientos; porque en ella tengo mi voluntad.

Versículo 36. Inclina mi corazón á tus testimonios, y no á la avaricia.

Versículo 37. Aparta mis ojos, que no vean la vanidad; avívame en tu camino.

Versículo 38. Confirma tu palabra á tu siervo, que te teme.

Versículo 39. Quita de mí el oprobio que he temido: porque buenos son tus juicios.

Versículo 40. He aquí yo he codiciado tus mandamientos: vivifícame en tu justicia.

Versículo 41. VAU. Y venga á mí tu misericordia, oh Jehová; tu salud, conforme á tu dicho.

Versículo 42. Y daré por respuesta á mi avergonzador, que en tu palabra he confiado.

Versículo 43. Y no quites de mi boca en ningún tiempo la palabra de verdad; porque á tu juicio espero.

Versículo 44. Y guardaré tu ley siempre, por siglo de siglo.

Versículo 45. Y andaré en anchura, porque busqué tus mandamientos.

Versículo 46. Y hablaré de tus testimonios delante de los reyes, y no me avergonzaré.

Versículo 47. Y deleitaréme en tus mandamientos, que he amado.

Versículo 48. Alzaré asimismo mis manos á tus mandamientos, que amé; y meditaré en tus estatutos.

Versículo 49. ZAIN. Acuérdate de la palabra dada á tu siervo, en la cual me has hecho esperar.

Versículo 50. Esta es mi consuelo en mi aflicción: porque tu dicho me ha vivificado.

Versículo 51. Los soberbios se burlaron mucho de mí: mas no me he apartado de tu ley.

Versículo 52. Acordéme, oh Jehová, de tus juicios antiguos, y consoléme.

Versículo 53. Horror se apoderó de mí, á causa de los impíos que dejan tu ley.

Versículo 54. Cánticos me fueron tus estatutos en la mansión de mis peregrinaciones.

Versículo 55. Acordéme en la noche de tu nombre, oh Jehová, y guardé tu ley.

Versículo 56. Esto tuve, porque guardaba tus mandamientos.

Versículo 57. CHETH. Mi porción, oh Jehová, dije, será guardar tus palabras.

Versículo 58. Tu presencia supliqué de todo corazón: ten misericordia de mí según tu palabra.

Versículo 59. Consideré mis caminos, y torné mis pies á tus testimonios.

Versículo 60. Apresuréme, y no me retardé en guardar tus mandamientos.

Versículo 61. Compañías de impíos me han robado: mas no me he olvidado de tu ley.

Versículo 62. A media noche me levantaba á alabarte sobre los juicios de tu justicia.

Versículo 63. Compañero soy yo de todos los que te temieren y guardaren tus mandamientos.

Versículo 64. De tu misericordia, oh Jehová, está llena la tierra: enséñame tus estatutos.

Versículo 65. TETH. Bien has hecho con tu siervo, oh Jehová, conforme á tu palabra.

Versículo 66. Enséñame bondad de sentido y sabiduría; porque tus mandamientos he creído.

Versículo 67. Antes que fuera yo humillado, descarriado andaba; mas ahora guardo tu palabra.

Versículo 68. Bueno eres tú, y bienhechor: enséñame tus estatutos.

Versículo 69. Contra mí forjaron mentira los soberbios: mas yo guardaré de todo corazón tus mandamientos.

Versículo 70. Engrasóse el corazón de ellos como sebo; mas yo en tu ley me he deleitado.

Versículo 71. Bueno me es haber sido humillado, para que aprenda tus estatutos.

Versículo 72. Mejor me es la ley de tu boca, que millares de oro y plata.

Versículo 73. JOD. Tus manos me hicieron y me formaron: hazme entender, y aprenderé tus mandamientos.

Versículo 74. Los que te temen, me verán, y se alegrarán; porque en tu palabra he esperado.

Versículo 75. Conozco, oh Jehová, que tus juicios son justicia, y que conforme á tu fidelidad me afligiste.

Versículo 76. Sea ahora tu misericordia para consolarme, conforme á lo que has dicho á tu siervo.

Versículo 77. Vengan á mí tus misericordias, y viva; porque tu ley es mi deleite.

Versículo 78. Sean avergonzados los soberbios, porque sin causa me han calumniado: yo empero, meditaré en tus mandamientos.

Versículo 79. Tórnense á mí los que te temen y conocen tus testimonios.

Versículo 80. Sea mi corazón íntegro en tus estatutos; porque no sea yo avergonzado.

Versículo 81. CAPH. Desfallece mi alma por tu salud, esperando en tu palabra.

Versículo 82. Desfallecieron mis ojos por tu palabra, diciendo: ¿Cuándo me consolarás?

Versículo 83. Porque estoy como el odre al humo; mas no he olvidado tus estatutos.

Versículo 84. ¿Cuántos son los días de tu siervo? ¿cuándo harás juicio contra los que me persiguen?

Versículo 85. Los soberbios me han cavado hoyos; mas no obran según tu ley.

Versículo 86. Todos tus mandamientos son verdad: sin causa me persiguen; ayúdame.

Versículo 87. Casi me han echado por tierra: mas yo no he dejado tus mandamientos.

Versículo 88. Vivifícame conforme á tu misericordia; y guardaré los testimonios de tu boca.

Versículo 89. LAMED. Para siempre, oh Jehová, permanece tu palabra en los cielos.

Versículo 90. Por generación y generación es tu verdad: tú afirmaste la tierra, y persevera.

Versículo 91. Por tu ordenación perseveran hasta hoy las cosas criadas; porque todas ellas te sirven.

Versículo 92. Si tu ley no hubiese sido mis delicias, ya en mi aflicción hubiera perecido.

Versículo 93. Nunca jamás me olvidaré de tus mandamientos; porque con ellos me has vivificado.

Versículo 94. Tuyo soy yo, guárdame; porque he buscado tus mandamientos.

Versículo 95. Los impíos me han aguardado para destruirme: mas yo entenderé en tus testimonios.

Versículo 96. A toda perfección he visto fin: ancho sobremanera es tu mandamiento.

Versículo 97. MEM ¡Cuánto amo yo tu ley! todo el día es ella mi meditación.

Versículo 98. Me has hecho más sabio que mis enemigos con tus mandamientos; porque me son eternos.

Versículo 99. Más que todos mis enseñadores he entendido: porque tus testimonios son mi meditación.

Versículo 100. Más que los viejos he entendido, porque he guardado tus mandamientos.

Versículo 101. De todo mal camino contuve mis pies, para guardar tu palabra.

Versículo 102. No me aparté de tus juicios; porque tú me enseñaste.

Versículo 103. ¡Cuán dulces son á mi paladar tus palabras! más que la miel á mi boca.

Versículo 104. De tus mandamientos he adquirido inteligencia: por tanto he aborrecido todo camino de mentira.

Versículo 105. NUN. Lámpara es á mis pies tu palabra, y lumbrera á mi camino.

Versículo 106. Juré y ratifiqué el guardar los juicios de tu justicia.

Versículo 107. Afligido estoy en gran manera: oh Jehová, vivifícame conforme á tu palabra.

Versículo 108. Ruégote, oh Jehová, te sean agradables los sacrificios voluntarios de mi boca; y enséñame tus juicios.

Versículo 109. De continuo está mi alma en mi mano: mas no me he olvidado de tu ley.

Versículo 110. Pusiéronme lazo los impíos: empero yo no me desvié de tus mandamientos.

Versículo 111. Por heredad he tomado tus testimonios para siempre; porque son el gozo de mi corazón.

Versículo 112. Mi corazón incliné á poner por obra tus estatutos de continuo, hasta el fin.

Versículo 113. SAMECH. Los pensamientos vanos aborrezco; mas amo tu ley.

Versículo 114. Mi escondedero y mi escudo eres tú: en tu palabra he esperado.

Versículo 115. Apartaos de mí, malignos; pues yo guardaré los mandamientos de mi Dios.

Versículo 116. Susténtame conforme á tu palabra, y viviré: y no me avergüences de mi esperanza.

Versículo 117. Sostenme, y seré salvo; y deleitaréme siempre en tus estatutos.

Versículo 118. Hollaste á todos los que se desvían de tus estatutos: porque mentira es su engaño.

Versículo 119. Como escorias hiciste consumir á todos los impíos de la tierra: por tanto yo he amado tus testimonios.

Versículo 120. Mi carne se ha extremecido por temor de ti; y de tus juicios tengo miedo.

Versículo 121. AIN. Juicio y justicia he hecho; no me dejes á mis opresores.

Versículo 122. Responde por tu siervo para bien: no me hagan violencia los soberbios.

Versículo 123. Mis ojos desfallecieron por tu salud, y por el dicho de tu justicia.

Versículo 124. Haz con tu siervo según tu misericordia, y enséñame tus estatutos.

Versículo 125. Tu siervo soy yo, dame entendimiento; para que sepa tus testimonios.

Versículo 126. Tiempo es de hacer, oh Jehová; disipado han tu ley.

Versículo 127. Por eso he amado tus mandamientos más que el oro, y más que oro muy puro.

Versículo 128. Por eso todos los mandamientos de todas las cosas estimé rectos: aborrecí todo camino de mentira.

Versículo 129. PE. Maravillosos son tus testimonios: por tanto los ha guardado mi alma.

Versículo 130. El principio de tus palabras alumbra; hace entender á los simples.

Versículo 131. Mi boca abrí y suspiré; porque deseaba tus mandamientos.

Versículo 132. Mírame, y ten misericordia de mí, como acostumbras con los que aman tu nombre.

Versículo 133. Ordena mis pasos con tu palabra; y ninguna iniquidad se enseñoree de mí.

Versículo 134. Redímeme de la violencia de los hombres; y guardaré tus mandamientos.

Versículo 135. Haz que tu rostro resplandezca sobre tu siervo; y enséñame tus estatutos.

Versículo 136. Ríos de agua descendieron de mis ojos, porque no guardaban tu ley.

Versículo 137. TZADDI. Justo eres tú, oh Jehová, y rectos tus juicios.

Versículo 138. Tus testimonios, que has recomendado, son rectos y muy fieles.

Versículo 139. Mi celo me ha consumido; porque mis enemigos se olvidaron de tus palabras.

Versículo 140. Sumamente acendrada es tu palabra; y la ama tu siervo.

Versículo 141. Pequeño soy yo y desechado; mas no me he olvidado de tus mandamientos.

Versículo 142. Tu justicia es justicia eterna, y tu ley la verdad.

Versículo 143. Aflicción y angustia me hallaron: mas tus mandamientos fueron mis deleites.

Versículo 144. Justicia eterna son tus testimonios; dame entendimiento, y viviré.

Versículo 145. COPH. Clamé con todo mi corazón; respóndeme, Jehová, y guardaré tus estatutos.

Versículo 146. A ti clamé; sálvame, y guardaré tus testimonios.

Versículo 147. Anticipéme al alba, y clamé: esperé en tu palabra.

Versículo 148. Previnieron mis ojos las vigilias de la noche, para meditar en tus dichos.

Versículo 149. Oye mi voz conforme á tu misericordia; oh Jehová, vivifícame conforme á tu juicio.

Versículo 150. Acercáronse á la maldad los que me persiguen; alejáronse de tu ley.

Versículo 151. Cercano estás tú, oh Jehová; y todos tus mandamientos son verdad.

Versículo 152. Ya ha mucho que he entendido de tus mandamientos, que para siempre los fundaste.

Versículo 153. RESH. Mira mi aflicción, y líbrame; porque de tu ley no me he olvidado.

Versículo 154. Aboga mi causa, y redímeme: vivifícame con tu dicho.

Versículo 155. Lejos está de los impíos la salud; porque no buscan tus estatutos.

Versículo 156. Muchas son tus misericordias, oh Jehová: vivifícame conforme á tus juicios.

Versículo 157. Muchos son mis perseguidores y mis enemigos; mas de tus testimonios no me he apartado.

Versículo 158. Veía á los prevaricadores, y carcomíame; porque no guardaban tus palabras.

Versículo 159. Mira, oh Jehová, que amo tus mandamientos: vivifícame conforme á tu misericordia.

Versículo 160. El principio de tu palabra es verdad; y eterno es todo juicio de tu justicia.

Versículo 161. SIN. Príncipes me han perseguido sin causa; mas mi corazón tuvo temor de tus palabras.

Versículo 162. Gózome yo en tu palabra, como el que halla muchos despojos.

Versículo 163. La mentira aborrezco y abomino: tu ley amo.

Versículo 164. Siete veces al día te alabo sobre los juicios de tu justicia.

Versículo 165. Mucha paz tienen los que aman tu ley; y no hay para ellos tropiezo.

Versículo 166. Tu salud he esperado, oh Jehová; y tus mandamientos he puesto por obra.

Versículo 167. Mi alma ha guardado tus testimonios, y helos amado en gran manera.

Versículo 168. Guardado he tus mandamientos y tus testimonios; porque todos mis caminos están delante de ti.

Versículo 169. TAU. Acérquese mi clamor delante de ti, oh Jehová: dame entendimiento conforme á tu palabra.

Versículo 170. Venga mi oración delante de ti: líbrame conforme á tu dicho.

Versículo 171. Mis labios rebosarán alabanza, cuando me enseñares tus estatutos.

Versículo 172. Hablará mi lengua tus dichos; porque todos tus mandamientos son justicia.

Versículo 173. Sea tu mano en mi socorro; porque tus mandamientos he escogido.

Versículo 174. Deseado he tu salud, oh Jehová; y tu ley es mi delicia.

Versículo 175. Viva mi alma y alábete; y tus juicios me ayuden.

Versículo 176. Yo anduve errante como oveja extraviada; busca á tu siervo; porque no me he olvidado de tus mandamientos.