Job 33

16

Job 33

Versículo 1. POR tanto, Job, oye ahora mis razones, y escucha todas mis palabras.

Versículo 2. He aquí yo abriré ahora mi boca, y mi lengua hablará en mi garganta.

Versículo 3. Mis razones declararán la rectitud de mi corazón, y mis labios proferirán pura sabiduría.

Versículo 4. El espíritu de Dios me hizo, y la inspiración del Omnipotente me dió vida.

Versículo 5. Si pudieres, respóndeme; dispón tus palabras, está delante de mí.

Versículo 6. Heme aquí á mí en lugar de Dios, conforme á tu dicho: de lodo soy yo también formado.

Versículo 7. He aquí que mi terror no te espantará, ni mi mano se agravará sobre ti.

Versículo 8. De cierto tú dijiste á oídos míos, y yo oí la voz de tus palabras que decían:

Versículo 9. Yo soy limpio y sin defecto; y soy inocente, y no hay maldad en mí.

Versículo 10. He aquí que él buscó achaques contra mí, y me tiene por su enemigo;

Versículo 11. Puso mis pies en el cepo, y guardó todas mis sendas.

Versículo 12. He aquí en esto no has hablado justamente: yo te responderé que mayor es Dios que el hombre.

Versículo 13. ¿Por qué tomaste pleito contra él? Porque él no da cuenta de ninguna de sus razones.

Versículo 14. Sin embargo, en una ó en dos maneras habla Dios; mas el hombre no entiende.

Versículo 15. Por sueño de visión nocturna, cuando el sueño cae sobre los hombres, cuando se adormecen sobre el lecho;

Versículo 16. Entonces revela al oído de los hombres, y les señala su consejo;

Versículo 17. Para quitar al hombre de su obra, y apartar del varón la soberbia.

Versículo 18. Detendrá su alma de corrupción, y su vida de que pase á cuchillo.

Versículo 19. También sobre su cama es castigado con dolor fuerte en todos sus huesos,

Versículo 20. Que le hace que su vida aborrezca el pan, y su alma la comida suave.

Versículo 21. Su carne desfallece sin verse, y sus huesos, que antes no se veían, aparecen.

Versículo 22. Y su alma se acerca al sepulcro, y su vida á los que causan la muerte.

Versículo 23. Si tuviera cerca de él algún elocuente anunciador muy escogido, que anuncie al hombre su deber;

Versículo 24. Que le diga que Dios tuvo de él misericordia, que lo libró de descender al sepulcro, que halló redención:

Versículo 25. Enterneceráse su carne más que de niño, volverá á los días de su mocedad.

Versículo 26. Orará á Dios, y le amará, y verá su faz con júbilo: y él restituirá al hombre su justicia.

Versículo 27. El mira sobre los hombres; y el que dijere: Pequé, y pervertí lo recto, y no me ha aprovechado;

Versículo 28. Dios redimirá su alma, que no pase al sepulcro, y su vida se verá en luz.

Versículo 29. He aquí, todas estas cosas hace Dios dos y tres veces con el hombre;

Versículo 30. Para apartar su alma del sepulcro, y para iluminarlo con la luz de los vivientes.

Versículo 31. Escucha, Job, y óyeme; calla, y yo hablaré.

Versículo 32. Que si tuvieres razones, respóndeme: habla, porque yo te quiero justificar.

Versículo 33. Y si no, óyeme tú á mí; calla, y enseñarte he sabiduría.