Job 13

16

Job 13

Versículo 1. HE AQUÍ que todas estas cosas han visto mis ojos, y oído y entendido de por sí mis oídos.

Versículo 2. Como vosotros lo sabéis, lo sé yo; no soy menos que vosotros.

Versículo 3. Mas yo hablaría con el Todopoderoso, y querría razonar con Dios.

Versículo 4. Que ciertamente vosotros sois fraguadores de mentira; sois todos vosotros médicos nulos.

Versículo 5. Ojalá callarais del todo, porque os fuera sabiduría.

Versículo 6. Oid ahora mi razonamiento, y estad atentos á los argumentos de mis labios.

Versículo 7. ¿Habéis de hablar iniquidad por Dios? ¿habéis de hablar por él engaño?

Versículo 8. ¿Habéis de hacer acepción de su persona? ¿habéis de pleitear vosotros por Dios?

Versículo 9. ¿Sería bueno que él os escudriñase? ¿os burlaréis de él como quien se burla de algún hombre?

Versículo 10. El os reprochará de seguro, si solapadamente hacéis acepción de personas.

Versículo 11. De cierto su alteza os había de espantar, y su pavor había de caer sobre vosotros.

Versículo 12. Vuestras memorias serán comparadas á la ceniza, y vuestros cuerpos como cuerpos de lodo.

Versículo 13. Escuchadme, y hablaré yo, y véngame después lo que viniere.

Versículo 14. ¿Por qué quitaré yo mi carne con mis dientes, y pondré mi alma en mi mano?

Versículo 15. He aquí, aunque me matare, en él esperaré; empero defenderé delante de él mis caminos.

Versículo 16. Y él mismo me será salud, porque no entrará en su presencia el hipócrita.

Versículo 17. Oid con atención mi razonamiento, y mi denunciación con vuestros oídos.

Versículo 18. He aquí ahora, si yo me apercibiere á juicio, sé que seré justificado.

Versículo 19. ¿Quién es el que pleiteará conmigo? porque si ahora yo callara, fenecería.

Versículo 20. A lo menos dos cosas no hagas conmigo; entonces no me esconderé de tu rostro:

Versículo 21. Aparta de mí tu mano, y no me asombre tu terror.

Versículo 22. Llama luego, y yo responderé; ó yo hablaré, y respóndeme tú.

Versículo 23. ¿Cuántas iniquidades y pecados tengo yo? hazme entender mi prevaricación y mi pecado.

Versículo 24. ¿Por qué escondes tu rostro, y me cuentas por tu enemigo?

Versículo 25. ¿A la hoja arrebatada has de quebrantar? ¿y á una arista seca has de perseguir?

Versículo 26. ¿Por qué escribes contra mí amarguras, y me haces cargo de los pecados de mi mocedad?

Versículo 27. Pones además mis pies en el cepo, y guardas todos mis caminos, imprimiéndolo á las raíces de mis pies.

Versículo 28. Y el cuerpo mío se va gastando como de carcoma, como vestido que se come de polilla.