Éxodo 22

16

Éxodo 22

Versículo 1. CUANDO alguno hurtare buey ú oveja, y le degollare ó vendiere, por aquel buey pagará cinco bueyes, y por aquella oveja cuatro ovejas.

Versículo 2. Si el ladrón fuere hallado forzando una casa, y fuere herido y muriere, el que le hirió no será culpado de su muerte.

Versículo 3. Si el sol hubiere sobre él salido, el matador será reo de homicidio: el ladrón habrá de restituir cumplidamente; si no tuviere, será vendido por su hurto.

Versículo 4. Si fuere hallado con el hurto en la mano, sea buey ó asno ú oveja vivos, pagará el duplo.

Versículo 5. Si alguno hiciere pacer campo ó viña, y metiere su bestia, y comiere la tierra de otro, de lo mejor de su tierra y de lo mejor de su viña pagará.

Versículo 6. Cuando rompiere un fuego, y hallare espinas, y fuere quemado montón, ó haza, ó campo, el que encendió el fuego pagará lo quemado.

Versículo 7. Cuando alguno diere á su prójimo plata ó alhajas á guardar, y fuere hurtado de la casa de aquel hombre, si el ladrón se hallare, pagará el doble.

Versículo 8. Si el ladrón no se hallare, entonces el dueño de la casa será presentado á los jueces, para ver si ha metido su mano en la hacienda de su prójimo.

Versículo 9. Sobre todo negocio de fraude, sobre buey, sobre asno, sobre oveja, sobre vestido, sobre toda cosa perdida, cuando uno dijere: Esto es mío, la causa de ambos vendrá delante de los jueces; y el que los jueces condenaren, pagará el doble á su prójimo.

Versículo 10. Si alguno hubiere dado á su prójimo asno, ó buey, ú oveja, ó cualquier otro animal á guardar, y se muriere, ó se perniquebrare, ó fuere llevado sin verlo nadie;

Versículo 11. Juramento de Jehová tendrá lugar entre ambos de que no echó su mano á la hacienda de su prójimo: y su dueño lo aceptará, y el otro no pagará.

Versículo 12. Mas si le hubiere sido hurtado, resarcirá á su dueño.

Versículo 13. Y si le hubiere sido arrebatado por fiera, traerle ha testimonio, y no pagará lo arrebatado.

Versículo 14. Pero si alguno hubiere tomado prestada bestia de su prójimo, y fuere estropeada ó muerta, ausente su dueño, deberá pagar la.

Versículo 15. Si el dueño estaba presente, no la pagará. Si era alquilada, él vendrá por su alquiler.

Versículo 16. Y si alguno engañare á alguna doncella que no fuere desposada, y durmiere con ella, deberá dotarla y tomarla por mujer.

Versículo 17. Si su padre no quisiere dársela, él le pesará plata conforme al dote de las vírgenes.

Versículo 18. A la hechicera no dejarás que viva.

Versículo 19. Cualquiera que tuviere ayuntamiento con bestia, morirá.

Versículo 20. El que sacrificare á dioses, excepto á sólo Jehová, será muerto.

Versículo 21. Y al extranjero no engañarás, ni angustiarás, porque extranjeros fuisteis vosotros en la tierra de Egipto.

Versículo 22. A ninguna viuda ni huérfano afligiréis.

Versículo 23. Que si tú llegas á afligirle, y él á mí clamare, ciertamente oiré yo su clamor;

Versículo 24. Y mi furor se encenderá, y os mataré á cuchillo, y vuestras mujeres serán viudas, y huérfanos vuestros hijos.

Versículo 25. Si dieres á mi pueblo dinero emprestado, al pobre que está contigo, no te portarás con él como logrero, ni le impondrás usura.

Versículo 26. Si tomares en prenda el vestido de tu prójimo, á puestas del sol se lo volverás:

Versículo 27. Porque sólo aquello es su cubierta, es aquél el vestido para cubrir sus carnes, en el que ha de dormir: y será que cuando él á mí clamare, yo entonces le oiré, porque soy misericordioso.

Versículo 28. No denostarás á los jueces, ni maldecirás al príncipe de tu pueblo.

Versículo 29. No dilatarás la primicia de tu cosecha, ni de tu licor: me darás el primogénito de tus hijos.

Versículo 30. Así harás con el de tu buey y de tu oveja: siete días estará con su madre, y al octavo día me lo darás.

Versículo 31. Y habéis de serme varones santos: y no comeréis carne arrebatada de las fieras en el campo; á los perros la echaréis.